Mi peor pesadilla

publicado en: CUBO DE LA TRAICION / DESAMOR | 0

traicion1La vida, ¿qué es la vida? Puede ser que algunos de ustedes se lo pregunten.

Mi vida cambio en un abrir y cerrar de ojos. Tenía un primo que me contaba maravillas sobre España, como si fuera el sueño americano, así que le comenté que me gustaría visitar España y me dijo que por el no hay problema, incluso que si quería trabajar me ayudaría encontrar trabajo.

Un día le llame y le dije que me cogería vacaciones y así podría ir a España y si encuentro trabajo bien y si no volvería para mi país, Bulgaria.

Me compré el billete de autocar de ida solamente porque mi primo Ivan me dijo que no era necesario, que él me lo compraría si fuera necesario. Después de unos días me encontraba en el autocar con destino a España, Madrid. Un trayecto agotador por ser muchos kilómetros y por la incomodidad del transporte.

Después de casi 2 días y media el autocar llegó al destino, ya estaba ansioso por ver a mi primo después de 7 años y además él sabía más o menos a qué hora llegaba a Madrid.

Me bajé del autocar y le busqué con la mirada, preguntándome si le reconocería después de tanto tiempo. Recogí mi maleta y me aparté de la gente para que me pudiera encontrar más fácil. Pasó el tiempo, las horas y la gente que viajó conmigo se fue y yo seguía esperando a la persona que nunca llegó. Al cabo de media hora de esperarle le intenté llamar para ver qué pasaba y tenía el teléfono apagado…

Entonces me di cuenta que tenía un grave problema, estaba solo en un país, ciudad que no conocía de nada, con un idioma que no sabía ni pizca.

Llegó la noche y miles de viajeros subían y bajaban de los autobuses apresurándose y mi primo Ivan no llegaba. Al cabo de unas horas vino una persona con uniforme de vigilante de seguridad que me decía con gestos al ver que no entendía, que se cerraba por la noche la estación y que tenía que salir de allí. Me entró mucha angustia, miedo y tenía hambre…

En Bulgaria no tenemos euros, no sabía donde podía cambiar mi moneda, como pedirlo, no había salido de mi país nunca, ni siguiera de mi ciudad más lejos de 200km… tenía 21 años.

Salí de la estación y más abajo me encontré con unas personas que según me di cuenta vivían en la calle, dormían encima de unos cartones, pensaba que no tenía otra que hacer lo mismo… yo que nunca lo había hecho… me sentía humillado y traicionado por mi primo… me preguntaba porque… porque me conto todas esas historias fabulosas de España… me hacía ilusión… todas esas promesas… quería saber porque me había abandonado… en una estación que en aquel momento no sabía ni dónde estaba situado en el mapa del Mundo…

Vi un contenedor de la basura, cogí unos cartones estaba y miré por la zona para ver donde me podía poner a dormir, el cansancio pudo conmigo después de tantas horas de viaje…

Encontré una zona de arboles y un banco, tenía hambre pero pensé que seguro que al día siguiente todo se arreglaría, llamando a mi primo Ivan, que tenía que haber un mal entendido…

Me dormí, creo que al instante… pero… me desperté de golpe asustado por un policía que me decía algo que no entendía, empujándome y recogiendo mis cosas del banco… entendí que me tenía que ir de ahí… me alejé del lugar llorando como un niño asustado… pensando a donde iría…

Se hizo de día y al cruzar la calle vi a un hombre que tenía una furgoneta abierta y metía cosas en un restaurante, la furgoneta estaba alejada del establecimiento y pude ver una caja de cartón con un montón de pan dentro, yo pensaba… necesito solo un trozo… que estaba tan hambriento que deje la vergüenza a un lado, me acerque a paso ligero y cuando pensaba que el hombre de la furgoneta no me veía cogí un pan recién hecho de la caja y salí corriendo… eso fue lo único que comí aquel día, dando gracias a Dios que por lo menos lo encontré.

Al día siguiente, estaba triste y abatido deambulando de un lado al otro porque mi primo seguía con el teléfono apagado… vi que en la puerta del mismo restaurante había una bolsa con una barra de pan colgada… y el mismo hombre de la furgoneta del día anterior de lejos me hacía gestos de que era para mí… empecé a llorar y no paraba…

Al cabo de unos meses me llamó mi primo Ivan diciéndome que por culpa de su pareja no pudo venir a por mí, que le prohibió alojarme en su casa donde él vivía con ella, etc… para mí nada valía como escusa… me dejo tirado en la calle como a un perro… gracias al hombre que me dejo durante mucho tiempo en la puerta de su local una barra de pan salí adelante y por eso le pido a Dios que le ayude y que le proteja…

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